La atención en los niños es un factor fundamental para su desarrollo y aprendizaje, no solo para los primeros años de su crecimiento, sino también para su futura vida personal y profesional.
La atención está involucrada prácticamente en todo lo que hace. Gracias a ella, puede participar y divertirse con un juego de mesa, realizar su tarea, ir y venir de la escuela sin olvidar sus pertenencias; e incluso puede llegar a ser muy importante para que otros niños sientan respeto y estima por él.
Es muy común que los pequeños tiendan a distraerse, buscando siempre poner atención en lo que más les atrae. Sin embargo, hay algunas señales que los padres pueden advertir para determinar si su hijo sufre de déficit de atención:
• Parecen no escuchar cuando se les habla directamente a ellos.
• No mantienen la atención prolongada cuando participan en un juego.
• Tienden a incurrir en errores escolares.
• Presentan dificultades de organización.
• Se muestran incómodos con las actividades que impliquen una habilidad mental intensa.
• No finalizan tareas o se pierden en las instrucciones.
• Son propensos a extraviar objetos de relevancia.
Los padres pueden trabajar en casa estos ejercicios para promover y desarrollar la atención de los pequeños:
1. Toma el control con amor
Si tu niño ha manifestado las señales de la falta de atención, es momento de que asumas el control de sus actividades, siempre y cuando respetes su espacio.
Nunca olvides que tu hijo se va a comprometer con un mejor comportamiento, mientras que seas firme y cariñoso.
2. La motivación es un elemento esencial si queremos ganar la atención de alguien
Cuando necesites que tu hijo esté atento a algo en específico, procura plantear la idea de manera interesante y divertida.
3. Elige los juegos adecuados para mejorar la atención
“Encuentra las diferencias”, sopas de letras, rompecabezas, dibujos copiados y con números, juegos de mesa individuales o en parejas, juegos de memoria, creación de figuras pequeñas, abstractos y lineales, son ejemplos de juegos perfectos en los que los niños pueden practicar, mejorar y desarrollar su atención al mismo tiempo en el que se divierten.
4. Apóyalo en la planificación de sus actividades y aliéntalo a tomar decisiones anotando sus compromisos en un calendario.
5. Ayúdalo con pequeños descansos en los que tenga permitido el movimiento.
Esto cuando tu hijo se encuentre frente a un ejercicio que reclame su concentración, sobre todo al principio de la etapa escolar, cuando requiere hacer un mayor esfuerzo para permanecer quieto.
6. Refuerza su seguridad.
Evita usar palabras que puedan disminuir su interés. Recuerda siempre hacer comentarios positivos sobre su desempeño y que al mismo tiempo le permitan que él mismo se auto-refuerce.
Si emprendemos con rapidez las acciones destinadas a resolver cualquier problema de nuestros niños, tenemos la garantía de cosechar buenos resultados. En caso de necesitar más ayuda es aconsejable que acuda a un médico pediatra de confianza.