Este sábado 20 de mayo, tienes una cita con la artesanía, gastronomía y el emprendimiento con acento latino. Este encuentro será en el marco del cuarto festival Larexpo, en la ciudad de Manassas, Virginia.
Desde hace tiempo la presencia creciente de la comunidad hispana en el norte de Virginia trajo consigo artesanos, artistas y microempresarios que buscan hacerse un espacio en un área multicultural. Cada año se da cierto privilegio a un país y esta vez será para Colombia, como un agradecimiento su gente y a sus tradiciones.
“Soy diseñadora de joyas de plata y acudo a diferentes festivales con mi producto. Pude ver que era necesario tener evento propio, para conseguirlo formé el Latinoamerican Artisans and Enterepreneurs Expo, Larexpo”, contó María Guzmán, la fundadora, directora “y mujer orquesta del festival”.

La idea de difundir la cultura hispana, a través de las artesanías, la gastronomía, música o bailes tradicionales, germinó. El año pasado el festival atrajo a más de dos mil personas, la mayoría anglo; por eso la alcaldesa de Manassas, Michelle Davis-Younger, la semana pasada, oficializó al tercer domingo de cada mayo como el “Día de la artesanía Latinoamericana”.
Entre las razones que expone la proclama de Davis-Younger es que 16 mil 658 hispanos viven en la ciudad de Manassas, cifra que representa el 40% de toda la población.
“Sus artesanos solo han traído la excelencia, tradición cultural y la fortaleza al tejido social de la ciudad”, señala el documento. A partir del siguiente año, el festival se hará cada tercer domingo de mayo.
Un puñado de microempresarios, relacionados con la artesanía y la cultura, “hemos logrado la atención del gobierno local a un evento familiar que quiere que los niños y jóvenes vean lo que hacemos y que está en riesgo de desparecer si no hay apoyo”, aseguró Guzmán.
Un espacio para la cultura
Más que artistas, artesanos y dueños de negocios ya establecidos, este festival busca que, al menos un 30% de artesanos, vengan directamente de sus países a exhibir y hacer demostraciones de cómo hacen sus artesanías. El 70%, en cambio, son emprendedores en gastronomía, artesanía y artes que están buscando un nicho en esta área.
En el festival de este sábado se podrá ver el trabajo de un artesano peruano dándole belleza a los cuernos de toro. Su trabajo se llama cornoplastía, un arte que está en vías de extinción.

Habrá 65 exhibiciones, porque las instalaciones de Harris Pavilion no dan para más. “Queremos que la gente tenga espacio para admirar, comprar y pasear. Este es un lugar de lujo en el centro de la ciudad y el festival siempre lo haremos aquí, porque nos merecemos respeto. Además, ese día le damos mucho colorido y dinero a los negocios del centro de la ciudad”
Siete países y sus sabores
Este año siete países representarán la gastronomía tradicional. Entre ellos México, Bolivia Perú y Puerto Rico. A cada puesto irán dos catadores anónimos de alimentos, ellos calificarán el sabor, la atención, la presentación y la creatividad. El negocio y país ganador recibirá un reconocimiento.
El año pasado la lechona tolimense de Colombia. Mally Carolina Escobar llevó hasta allí su camioncito llamado Colombian Station. “Desde hace 15 años hago este plato, mucha gente me conoce. Le pongo un toque personalizado a mi cocina. Mis cestitas de plátano llenas de carne, queso o pollo son muy populares”, dice esta entusiasta emprendedora, cuyo infaltable condimento se llama “cariño”.
¿Qué se podrá comer en el festival?, un delicioso plato de gandules con arroz y chicharrón puertorriqueño o unos tacos tradicionales mexicanos, con la pierna gigante de res a la vista de los visitantes para que observen cómo se prepara estas delicias en algunas regiones aztecas.

El termómetro que tiene Guzmán para medir el éxito del festival es la gastronomía. Si a las 3 pm todos los puestos reportan que ya no hay nada que ofrecer, es que valió el esfuerzo. El año pasado todos los puestos de comida agotaron sus viandas.
El emprendimiento es bienvenido
Dendry Aguilar, directora del Centro de Habla Hispana de Hyattsville, ha estado desde los comienzos del festival. Lo que más admira son las manos de un artesano que transforma una fibra, un metal o unas semillas en algo único. “Eso es Latinoamérica, no importa de dónde vienen, allí todos nos sentimos representados”.
Aparte de las academias de danza y de música que llevan su arte al festival, éste también tiene su reina y esta no tiene que ver con la belleza estética. Las cualidades que se privilegian son las capacidades de emprendimiento y el apoyo incondicional a la comunidad.
Aguilar es una de esas empresarias salvadoreñas que, como dice Guzmán, “donde la llamen y donde haya algo que hacer por el bien de la comunidad, allá va”. Eso la convirtió en reina del festival el año pasado.

“Fue una gran sorpresa, soy emprendedora y hago lo que está en mis manos para representar a las mujeres hispanas. Nosotros nos debemos a la comunidad y hay que apoyarla. Estamos pensando en traer el festival a Maryland y que en un solo día los visitantes encuentren todo, porque Larexpo es un festival completo”, dijo Aguilar.
Guzmán, quien es de origen peruano, le pone le pone al festival el toque de las tres B (bueno, bonito y barato) y quiere que no se les olvide a los asistentes.