Un nuevo terremoto azotó este lunes 20 de febrero a la zona fronteriza entre Siria y Turquía, la misma que hace exactas dos semanas sufrió dos fuertes movimientos telúricos que destruyeron decenas de miles de hogares y causaron la muerte de al menos 47 mil personas en ambos países.
Los primeros reportes de las autoridades turcas afirman que se trató de un terremoto de magnitud 6,4. Testigos en Antakya, ciudad en Turquía, reportaron daños en los edificios que permanecían en pie tras los sismos 7,8 y 7,5 del lunes 6 de febrero.
El epicentro del sismo, el más fuerte de los miles registrados en las últimas semanas, fue localizado en el distrito de Samandag (provincia de Hatay), a 2 kilómetros de profundidad, según el Centro Sismológico Europeo Mediterráneo (EMSC) y fue sentido también en Egipto y Líbano.
Las autoridades presentes en las ciudades afectadas, donde seguían las labores de remoción de escombros y búsqueda de cuerpos tras los terremotos de hace dos semanas, llamaron a la población a mantener la calma.
DZC (Reuters, AFP, dpa)