El régimen de Venezuela anunció durante el fin de semana pasado detenciones de altos cargos del poder público y de dos jueces por estar vinculados en casos de corrupción. La ola se ha extendido este lunes con la renuncia pública del ministro de Petróleo, Tareck El Aissami.
Aunque las detenciones no tienen que ver con divisiones internas, según dijo el número dos del chavismo Diosdado Cabello, la mayoría de los detenidos están vinculados de forma directa o indirecta al funcionario Tareck El Aissami.
El también ex vicepresidente de la República y exministro de Interior y Justicia ha justificado su dimisión -según ha anunciado en su cuenta de Twitter- para “apoyar, acompañar y respaldar totalmente este proceso” de investigación por corrupción.
La renuncia de Tareck El Aissami
El Aissami no ha sido acusado directamente ni es responsabilizado por ninguno de los hechos de corrupción. Sin embargo, la renuncia intempestiva del hombre que ha sido una ficha importante dentro del chavismo podría ser una muestra de que la configuración de la cúpula del poder en Venezuela está mutando.
El Aissami es un criminólogo y abogado de origen sirio que ha ocupado cargos públicos en Venezuela que van desde diputado hasta vicepresidente de la República. “He tomado la decisión de hacer una renovación necesaria del gabinete y llamar a filas en el Gobierno a un conjunto de compañeros (…) que vengan a cohesionar alrededor de los objetivos y metas que he planteado en la nueva etapa”, dijo Maduro cuando designó a El Aissami en su cargo, en 2017.
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El Aissami fue incluido entre los 10 más buscados de Estados Unidos por su supuesta vinculación con el narcotráfico internacional.
Le fue encargada la pacificación del país y el control de la delincuencia, sin embargo, dejó el cargo con Venezuela catalogada como uno de los países más inseguros del mundo.
También tuvo a su cargo la recuperación económica de una Venezuela que continúa agobiada de deudas, inflación y pobreza. De todos esos cargos fue removido y enrocado por Maduro, una y otra vez.
Ahora, su destino es incierto dentro de la política venezolana y dentro del gabinete de Nicolás Maduro.
Ministro de Petróleo en Venezuela, un trabajo de alto riesgo
La salida de Tareck El Aissami y su destino incierto dentro del gabinete se volvió algo común entre los últimos cinco ministros relacionados con el área petrolera en Venezuela.
La industria más popular del país caribeño se ha visto envuelta en los últimos años en escándalos de corrupción, y con ella sus ministros y líderes han acabado en presos, destituidos o muertos.
El caso más emblemático es el del chavista Rafael Ramírez, ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa, caído en desgracia al inicio del gobierno de Nicolás Maduro y que ahora lo adversa políticamente. Ramírez vive en el exilio y en Venezuela está acusado de corrupción.
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Otro de los casos son de sus predecesores, Nelson Martínez y Eulogio del Pino, ambos funcionarios fueron detenidos y acusados de corrupción. Martínez falleció estando en prisión, mientras que Del Pino sigue detenido en un calabozo de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Caracas.
Manuel Quevedo fue otro de los integrantes del gobierno de Maduro, vinculado al área petrolera que cayó en desgracia. De ser un prominente ministro pasó a ser diputado de la Asamblea Nacional y se encuentra de bajo perfil en la vida política venezolana.
El último y no menos connotado es el caso de Asdrúbal Chávez, primo del fallecido Hugo Chávez, quien también salió de Pdvsa y del ministerio con acusaciones provenientes de los trabajadores petroleros que lo señalan de haber despilfarrado los fondos de jubilaciones.
Detenciones durante el fin de semana
En una serie de operativos llevados a cabo de espalda a la opinión pública, la Policía Anticorrupción detuvo a Joselit Ramírez, jefe de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip); Cristobal Cornieles Perre, presidente del Circuito Judicial Penal de Caracas; José Maxcimino Márquez, Juez 4° antiterrorista, y Pedro Hernández, alcalde del municipio Santos Michelena (Las Tejerías) del estado Aragua (centro).
La denuncia por la que se llevó a la detención de estos funcionarios da cuenta de que haciendo uso de artimañas se desfalcaron unos 3 mil millones de dólares en Venezuela, todos provenientes de negocios petroleros y a través de las criptomonedas.
Versiones de medios locales afirman que otro de los detenidos sería el diputado de la Asamblea Nacional (Parlamento, unicameral), Hugbel Roa, a quien se espera le sea allanada la inmunidad parlamentaria en los próximos días.
El pasado viernes 17 de marzo, la Policía Nacional Anticorrupción aseguró que la solicitud realizada al Ministerio Público se produjo como resultado de una investigación realizada por meses sobre personas que trabajan en el Poder Judicial, en la industria petrolera y en algunas alcaldías municipales del país.
Las órdenes fueron aprobadas durante la noche del domingo por el Fiscal General de Venezuela, Tarek William Saab, quien reiteró que seguirá la lucha contra la corrupción en el país caribeño.