En la plaza Collect Pond Park, en Nueva York, cerca del tribunal donde compareció el exmandatario Donald Trump, espera Lidia Pacheco con papel higiénico en la mano. No es para ella: le devuelve el gesto al expresidente.
La réplica contra Trump llega 6 años después. En 2017, luego del paso del huracán María por la isla, el entonces mandatario visitó Puerto Rico -de donde es Pacheco- arrojó papel sanitario a puertorriqueños. Esta incapacidad de empatizar ahora es una cortesía devuelta al millonario mientras era imputado con 34 cargos.
A 5,8 kilómetros de distancia, frente a la Torre Trump en la Quinta avenida, Marni Halasa aguardaba en la víspera disfrazada de diabla. Muestra sonriente un cartel en el que se lee (en inglés): “Ya es hora de que te vayas a ya sabes dónde”.
Orgullo por Trump
Ni Pacheco ni Halasa estuvieron solas en sus puntos el lunes y el martes. Un puñado de simpatizantes del hoy primer (ex)presidente norteamericano imputado en la historia de EUA, también posaronn con orgullo ante las cámaras. Tanto de pie, cerca del tribunal en Manhattan, como en vehículos, los trumpistas respaldaron al millonario. Algunos iban ataviados con motivo de la bandera; otros, mucho más ligeros de ropa.
No faltó quien pidiese, más bien, el arresto de Joe Biden. Ni quienes esperan la reelección de Trump como presidente, en 2024. En Palm Beach, cerca del resort Mar-a-Lago, de Trump, también se congregaron algunos trumpistas. Allí volvió al final de la jornada: “El único crimen que he cometido es defender nuestro país de quien busca destruirlo”.
En Washington, en la Casa Blanca se reforzó la seguridad. El espectáculo mediático (e histórico) en Nueva York no se reeditó en la sede del gobierno estadounidense, que recibió a miles de turistas.
Hillary, de verde; Trump, de naranja
Humor, repudio, resentimiento, esperanza o satisfacción… son algunas de las reacciones por la acusación contra Trump.
De vuelta en Collect Pond Park, un manifestante sostenía una imagen de Hillary Clinton con el mensaje (en inglés): “Enciérrenlo”.
Alguien ha cogido la idea en el aire y se ha disfrazado de un Trump vestido con indumentaria naranja… en alusión a la eventual prisión.
¿Cuál será la última imagen en esta historia?
















Te puede interesar: Juan Merchan, el juez colombiano que le leerá los cargos a Trump