El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, desplegó recientemente un relato en el que destacaba su papel esencial en la pacificación de Yevgeniy Prigozhin, el jefe del controvertido Grupo Wagner.
Lukashenko relató que durante una conversación telefónica, Prigozhin se mostró agitado, potencialmente inconsciente de la inminente amenaza contra su vida. Lukashenko afirmó que el Presidente ruso Vladimir Putin estaba a punto de tomar medidas drásticas contra Prigozhin, que podrían haber sido letales.
Lukashenko afirmó que Prigozhin estaba desesperado por comunicarse con Putin e insistió en la entrega de dos sujetos de su ira: el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, y el general Valery Gerasimov. Sin embargo, Lukashenko descartó de plano esta posibilidad.
El presidente de Bielorrusia indicó que había desempeñado un papel fundamental en la negociación de una tregua entre Putin y Prigozhin. Según el acuerdo, el Grupo Wagner, bajo el liderazgo de Prigozhin, detuvo su avance hacia Moscú. A cambio, Putin aceptó retirar los cargos de insurgencia contra Prigozhin y permitió que él y su grupo se trasladaran a Bielorrusia.
Lukashenko confirmó que Putin había permitido a Prigozhin salir ileso de Rusia y que éste había aterrizado sano y salvo en Bielorrusia en un avión privado.
El gobierno de Lukashenko
Conocido por sus declaraciones a menudo exageradas y en ocasiones excéntricas, Lukashenko gobierna Bielorrusia desde 1994. Su liderazgo se ha visto empañado por acusaciones de dictadura y violaciones de los derechos civiles, humanos y políticos. A pesar de su controvertida reputación, el Kremlin ha reconocido su papel fundamental en el mencionado acuerdo.
En un relato detallado de sus conversaciones con Putin y Prigozhin, Lukashenko afirmó que Putin había planeado eliminar a Prigozhin, pero consiguió disuadir al Presidente ruso, alegando el potencial de violencia generalizada que podría incitar.
Según Lukashenko, Prigozhin es una figura poderosa en el ejército, y su eliminación podría haber desencadenado un conflicto a gran escala, con un número considerable de víctimas civiles y militares.
A pesar de lo arriesgado de la situación, Lukashenko reveló su cordial relación con Putin. También elogió a Prigozhin, contrastando los intentos de altos funcionarios rusos de empañar la imagen de Prigozhin.
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Lukashenko afirmó que había logrado convencer a Putin de que se abstuviera de cualquier acción precipitada hasta que tuviera la oportunidad de hablar con Prigozhin. Por último, declaró que Prigozhin había negado haber causado daños a militares o civiles rusos, lo que contradecía las afirmaciones anteriores del propio Prigozhin.
Aunque el relato del Presidente bielorruso es detallado, aún no ha sido verificado de forma independiente. A pesar de la controversia en curso y de las dudas sobre su liderazgo, el papel de Lukashenko a la hora de rebajar la tensión entre Putin y Prigozhin sigue siendo significativo”.