“Muchas personas creen que correr es malo para las rodillas y otras articulaciones”, expuso Jean-Francois Esculier, profesor clínico de fisioterapia en la Universidad de Columbia Británica en Kelowna, que estudia el running, término utilizado para referirse a la carrera continua.
Una encuesta en línea realizada por Esculier y sus colegas, cuyos resultados se publicaron este año en el Orthopaedic Journal of Sports Medicine, reveló que más de la mitad de los 2 mil 514 encuestados creían que las carreras de distancia dañaban las rodillas.
Pero investigaciones recientes, incluyendo las de Esculier, han demostrado generalmente lo contrario. En estos estudios se ha visto como el running no destroza las rodillas de los corredores y, por el contrario, las fortalece.
Aun así, existen excepciones, por lo que es importante conocer lo que dice la ciencia, la historia de sus rodillas y la mecánica de lo que realmente sucede detrás de nuestras rótulas con cada zancada que damos.
¿Correr puede fortalecer tus rodillas?
Alister Hart, cirujano ortopédico y profesor de investigación en el University College London, reclutó 82 runners de mediana edad que correrían por primera vez y se habían inscrito al maratón de Londres de 2017.
Los investigadores escanearon las rodillas de los corredores en dos ocasiones: antes de que comenzaran un programa de entrenamiento estructurado de cuatro meses y dos semanas después de que la mayoría completara el maratón.
A pesar de que ninguno de los corredores informó de problemas en las rodillas al principio, la mayoría de sus primeras exploraciones mostraron signos de lesiones articulares incipientes, como desgarros de cartílago y lesiones de la médula ósea.
Estos daños parecieron revertirse parcialmente con el entrenamiento y las carreras. Dos semanas después de su primer maratón, la mayoría de las lesiones de la médula ósea de los corredores se habían reducido, al igual que gran parte de su cartílago deshilachado.
Sin embargo, algunos corredores mostraron síntomas de nuevos daños, en los huesos y cartílagos, justo alrededor de las rótulas, una parte de la articulación que absorbe gran parte de los golpes al correr.
Un estudio más reciente
En 2020, científicos cirujanos publicaron un estudio de seguimiento en el que volvieron a escanear las rodillas de los corredores, seis meses después de su carrera. La mayoría de ellos seguía corriendo, aunque con un kilometraje reducido.
Estos escáneres mostraron que muchas lesiones y desgarros, ocasionados por el maratón, habían comenzado a reducirse durante el entrenamiento. También observaron que el daño observado alrededor de algunas rótulas se había disipado en gran medida, con pocos signos restantes de lesiones y desgarros.
“Me siento cómodo en este punto diciendo que correr no debería dañar las rodillas de la mayoría de la gente y puede, de hecho, ser beneficioso”, concluyó Johann Henckel, coautor del estudio y cirujano ortopédico del University College London y del Royal National Orthopaedic Hospital.
Hart y sus colegas creen que correr fortalece los principales músculos de las piernas, los que sostienen las rodillas, lo que les permite asumir y descargar más las tensiones que supone golpear repetidamente el suelo.
Si quieres comenzar a correr y no tienes experiencia, es recomendable consultar con un médico experto en deporte y realizar un chequeo médico preventivo, a fin de descartar enfermedades del corazón, verificar tu peso y definir cómo iniciar la actividad física.
Fuente principal de la noticia: The Washington Post