En al menos en tres estados entró en vigor este jueves leyes restrictivas de aborto.
La situación del aborto es cambiante. La Corte Suprema anuló las protecciones federales en junio y les dio la autoridad a los estados de prohibir o permitir el procedimiento sin ningún impedimento.
En muchos estados, la lucha por el acceso al aborto aún se lleva a cabo en los tribunales, donde los defensores han presentado demandas para bloquear la aplicación de las leyes que restringen el procedimiento.
Nueve estados ya tienen prohibiciones casi totales al aborto. Hoy se les unen Texas, Tennessee y Idaho.
Texas
El aborto ya estaba severamente restringido en Texas antes de que se anulara el fallo Roe v. Wade. Fue el primer estado en prohibirlo después de la semana seis en septiembre de 2021, a pesar de las protecciones de la decisión histórica de 1973.
El fallo de la Corte Suprema contra Roe le dio pie a la activación de Texas’s Human Life Protection Act, aprobada por la legislatura estatal en 2021 en preparación al momento propicio para que entrara en vigor.
A partir de este jueves ya tiene efecto. Todos los abortos están prohibidos a menos que la madre tenga “una condición física potencialmente mortal agravada por, causada por o derivada de un embarazo que la ponga en riesgo de muerte o representa un riesgo grave de deterioro sustancial de una función corporal importante”. No hay excepciones para casos de violación e incesto.
La ley criminaliza el aborto y lo convierte en un delito grave de primer grado. Las violaciones de la ley se castigan con hasta cadena perpetua. El estatuto también dice que el fiscal general puede solicitar una sanción civil de no menos de $100 mil más los honorarios del abogado.
Tennessee
Cuando se anuló Roe v. Wade en junio, Tennessee prohibió los abortos después de la semana seis.
Pero la Human Life Protection Act, que entró en vigor hoy, va mucho más allá. Quedan prohibidos todos los abortos, excepto en los casos relacionados con la prevención de la muerte o lesiones graves de una mujer embarazada. No hay excepciones por violación o incesto.
La ley criminaliza a los proveedores de servicios de aborto. Les proporciona una “defensa afirmativa”, explica el medio local The Tennessean, a aquellos que realizan un aborto para salvar la paciente embarazada o prevenir un riesgo grave de una función corporal importante.
Es decir, los proveedores podrán realizar una defensa, después de haber hecho el procedimiento y haber sido arrestados al respecto.
Idaho
Tras el fallo de la Corte Suprema en junio, sucedieron dos cosas en Idaho. Primero, se prohibió el aborto después de la semana seis. Segundo, empezó a correr el reloj para que entregara en vigor una ley aún más restrictiva.
La ley, aprobada en 2020, prohíbe todos los abortos, con la excepción en casos de violación, incesto y para prevenir la vida de la mujer. Practicar un aborto, entonces, es un delito punible con hasta cinco años de prisión y la licencia del médico que practique o intente practicar el procedimiento será suspendida.
Se les permitirá defensa a los proveedores si el aborto se realizó para prevenir la muerte de una mujer o es un caso de violación o incesto, que fue reportado a las autoridades.
El Departamento de Justicia, en su primera acción legal para proteger el acceso al aborto, impugnó esta ley a principios de agosto. El miércoles por la noche un juez federal le dio la razón y bloqueó parcialmente su aplicación.
El fallo dice que la ley de Idaho entra en conflicto con la ley federal EMTALA, que requiere que los hospitales que reciben fondos federales brinden atención médica cuando la vida o la salud de un paciente está en juego, incluyendo practicar un aborto si es lo que se requiere.
Por tanto, los médicos en Idaho no podrán ser castigados si realizan un aborto para proteger la salud de una paciente embarazada.