Thomas Manger, jefe de la Policía del Capitolio informó este miércoles por la tarde que su organismo está preparado para la visita del expresidente Donald Trump, quien comparecerá ante la Corte del Distrito de Columbia el jueves 3 de agosto, luego de que fuera acusado este martes por el Departamento de Justicia, de cuatro cargos criminales: conspiración para defraudar a los Estados Unidos, conspiración para obstruir un procedimiento oficial, obstrucción e intento de obstruir un procedimiento oficial y conspiración contra los derechos.
Las declaraciones las dio ante los medios de comunicación, tras una falsa alarma de un supuesto tiroteo activo en el edificio Hart Senate Office Building, del lado del Senado, a un día de la llegada del republicano a la capital del país.

“A pesar de haber perdido, el acusado estaba decidido a permanecer en el poder. Por lo tanto, durante más de dos meses después del día de las elecciones el 3 de noviembre de 2020, el acusado difundió mentiras de que había habido un fraude que determinó el resultado de las elecciones y que en realidad había ganado. Estas afirmaciones eran falsas y el acusado sabía que eran falsas”, se lee en la acusación.
“Estamos preparados para mañana. Hemos estado trabajando con nuestros socios de nuestras agencias asociadas aquí, el Departamento de Policía Metropolitana de DC (MPD), la Policía de parques de EEUU, el Servicio Secreto y El Servicio Federal de Protección. Todos hemos estado trabajando juntos para prepararnos cuando sea”, declaró Manger al ser consultado por la prensa sobre si estaban preparados para la visita de el exmandatario republicano a la capital del país por el caso en su contra.

Falsa alarma de tiroteo
A las 2:30 pm de este miércoles 2 de agosto, el Departamento de Policía Metropolitana de Washington DC (MPD) recibió una llamada por medio del 911 de alguien que decía que había un supuesto tirador activo en el Hart Senate Office Building, del lado del Senado.
La respuesta de las autoridades fue cuestión de segundos y se registraron patrullas dirigiéndose al lugar en las inmediaciones del edificio legislativo. “Teníamos un grupo con oficiales allí. Hemos estado entrenando para tiradores activos durante los últimos dos años dentro de estos edificios de oficinas. Así que rápidamente tuvimos un grupo de unos 20 oficiales. Empezamos a ir a por el piso a lo largo de ese edificio”, dijo Manger a las afueras de la institución alrededor de las 4 pm.
Para la hora de sus declaraciones, aún habían 200 oficiales de la Policía recorriendo piso por piso los tres edificios donde se ubican las oficias del Senado de Estados Unidos, según informó. “Dimos rápidamente una orden para que el personal se refugiara en el lugar mientras íbamos de puerta en puerta para revisar cada edificio con oficinas. Y cuando llegábamos a las oficinas, chequeábamos a toda la gente que estaba allí, en todas las habitaciones. Algunas personas preguntaban si podían salir. Así que pudieron salir bajo la orden de refugio (shelter in place)”, agregó el oficial.
Manger también informó que, además, recibieron otras llamadas adicionales sobre el presunto suceso, pero supone que se basaron en lo que algunos miembros del personal y otros presentes en el sitio repetían sobre el supuesto pistolero activo. “Así que llamaban a amigos y familiares que luego volvían a llamar al 911. Creo que en realidad todo esto empezó con una llamada que la Policía Metropolitana activó a las 2:30 pm”, declaró.
El funcionario insistió en que el cuerpo de seguridad sabía que sus oficiales estaban chequeando a todas las personas que ingresaban al edificio federal, por lo tanto, afirmó, que habría sido inusual que se confirmara un tirador activo. “No digo que sea imposible, pero desde luego, tuvimos que trabajar en el supuesto de que alguien podría haber entrado, pero no teníamos ningún indicio en todos los puntos de entrada del personal, de que hubiera entrado alguien sospechoso”, concluyó e insistió en que no hubo testimonio de nadie que hubiese escuchado disparos, así como ninguna víctima registrada.
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