El exvicepresidente Mike Pence ha sido autorizado a testificar ante un gran jurado que investiga el atentado del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos, a pesar de los intentos del expresidente Donald Trump de bloquearlo. La decisión fue tomada por un tribunal federal de apelaciones, y Pence hablará bajo juramento sobre las presiones a las que le sometió Trump para que declarara inválidos los resultados de las elecciones de 2020.
Esta decisión supone un importante golpe a los intentos de Trump de impedir que figuras clave de su administración presten declaración en relación con el motín del Capitolio. Aunque Trump podría tratar de impedir aún más el testimonio de Pence apelando al Tribunal Supremo de Estados Unidos, otras personas de la órbita del presidente han testificado tras batallas similares perdidas en el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington.
El ex jefe de gabinete y el ex asesor jefe de Pence ya han testificado ante el gran jurado. Pero sólo Pence puede hablar de primera mano sobre sus conversaciones con el ex presidente y sus asesores cercanos.
Pence, que está considerando presentarse a la presidencia en 2024, ha condenado repetidamente en entrevistas a Trump por tuitear en medio del ataque al Capitolio que el vicepresidente “no tuvo el coraje de hacer lo que se debería haber hecho.” En sus memorias, Pence también escribió que cuando se negó a respaldar la afirmación de que las elecciones habían sido robadas, Trump le llamó “demasiado honesto.”
La decisión de permitir que Pence testifique podría tener implicaciones significativas para las investigaciones sobre el motín del Capitolio, ya que podría proporcionar pruebas cruciales sobre la participación de Trump en los acontecimientos que condujeron al ataque. También podría tener implicaciones para las futuras ambiciones políticas de Pence, ya que podría reforzar sus credenciales como narrador de la verdad y pensador independiente o dañar su reputación como leal aliado de Trump.
El fallo también pone de relieve las continuas tensiones entre Trump y su ex vicepresidente, que han mantenido una relación tensa desde el ataque del Capitolio. La decisión de Pence de certificar los resultados electorales el 6 de enero fue un momento decisivo en las consecuencias de los disturbios, y su negativa a secundar los intentos de Trump de anular las elecciones le ha enfrentado a muchos de los partidarios del expresidente.
En general, la decisión de permitir que Pence testifique es un avance significativo en las investigaciones en curso sobre el motín del Capitolio, y podría proporcionar información valiosa sobre los acontecimientos que condujeron al ataque. También pone de relieve las continuas tensiones entre Trump y su ex vicepresidente, y podría tener implicaciones para el futuro político de Pence.