La (reciente) novela legal de Trump parece estar llegando a uno de sus momentos claves. Mientras la última página del guion se resiste a llegar, los lectores de la historia van tomando posición… ¿Y por qué no? También forman un spin-off mitad rojo, mitad azul. Así podríamos seguir todo el día con la analogía, pero la realidad no se aleja mucho: demócratas y republicanos también tienen algo que decir en todo esto.
El fiscal del distrito de Manhattan, Alvin Bragg, dijo que el gran jurado sopesa posibles cargos contra el expresidente Trump y dará una decisión este jueves y no el miércoles 22 de marzo, como estaba planteado inicialmente. Mientras, las figuras liberales observan lo que ocurre sin que necesariamente eso se traduzca en leña del árbol caído. Al contrario, la estrategia es otra.
- Brian Schatz es uno de los que ha tomado la palabra demócrata en torno al posible juicio. El senador de Hawai dijo que la postura demócrata debería ser no decir “absolutamente nada al respecto”. Y, según apunta Politico, esa parece de lejos la posición más popular: el tema no surgió en la reunión de liderazgo de los demócratas del Senado el martes, y pocas personas en el caucus están hablando de eso, asegura un miembro bajo condición de anonimato.
- El líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, se negó a comentar el martes, al igual que otros miembros del partido. Desde que Biden ganó la presidencia, los demócratas han buscado reunir un récord legislativo ganador en seguridad de armas, infraestructura, energía y atención médica que creen que pueden venderse en 2024, tanto en estados rojos como Virginia Occidental como en campos de batalla como Michigan. Saben que necesitan más que una cobertura negativa de Trump para tener éxito.
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La otra realidad
Lo que callan unos, otros lo arman, bloque por bloque, en una narrativa. AP resume aquellos republicanos que han manifestado su preocupación por un supuesto interés político detrás de la acusación. Entre ellos, un nombre común parece estar por encima de cualquier cosa: George Soros.
- El inversionista y filántropo multimillonario de 92 años, que ha sido acusado falsamente de todo –desde contratar a alborotadores violentos hasta cometer delitos electorales– no hizo una donación directamente al fiscal de Nueva York que dirige la investigación. Pero eso no impidió que Trump y otros republicanos de alto perfil acusaran al fiscal Bragg de actuar en nombre de Soros.
- El lunes, Trump usó su plataforma Truth Social para afirmar que Bragg “recibió más de un millón de dólares” de Soros. Igualmente, el senador de Ohio, JD Vance, tuiteó que el fiscal fue “comprado por George Soros”. Y más atrás está el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien calificó el caso de “circo fabricado por algunos Soros-DA”.
- Los expertos dicen que los reclamos explotan un área gris de recaudación de fondos de campaña, donde las conexiones tenues entre los donantes del PAC y los candidatos que finalmente reciben los fondos pueden no estar claras.
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