Un juego de policía y ladrón puede acabar en una tragedia si un niño toma un arma de fuego y finge disparar para luego darse cuenta de que estaba cargada. De hecho, la mayoría de los niños estadounidenses que mueren por disparos accidentales jugaban con armas en casa o las confunden con juguetes, descubrió un nuevo estudio.
La investigación publicada el lunes en la revista científica Injury Epidemiology reveló que en 92% de las armas utilizadas en este tipo de muertes por disparos los padres habían dejado el arma abierta y cargada.
La mayoría de las armas pertenecían a los padres
Según el estudio, que analizó casos de casi una década en los que niños menores de 15 años se suicidaron accidentalmente o mataron a otro niño con un arma, 64% de las muertes accidentales por arma de fuego se produjeron en el domicilio de la víctima y en la mayoría de los casos el arma pertenecía a los padres u otro familiar.
En 92% de los casos el arma se había dejado cargada y sin seguro. Michael explicó que los niños utilizaban las armas como juguetes y algunas lesiones se producían porque apretaban el gatillo por error ya que pensaban que estaba descargada.
Los niños menores de 5 años se dispararon involuntariamente en 8 de cada 10 casos. En cuanto a los niños de 10 a 14 años, un tercio de los autores de los disparos eran amigos de las víctimas.
Las armas de fuego son la principal causa de muerte en EEUU
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) revelaron que las armas de fuego son la primera causa de muerte en los niños y adolescentes estadounidenses. Y por cada niño que muere a causa de la violencia armada, más de dos son atendidos en urgencias por lesiones relacionadas con armas de fuego, lo que según CNN supone un coste de $109 millones al año para el sistema sanitario estadounidense en concepto de hospitalizaciones iniciales.
Ser víctima, presenciar o ver a través de los medios de comunicación un acto de violencia armada también tiene consecuencias en nuestra salud mental:
- Trastorno de estrés post-traumático (PTSD, por sus siglas en inglés).
- Depresión.
- Ansiedad.
- Trastornos por consumo de sustancias.
La violencia armada afecta a las personas en su día a día. La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) reportó que un tercio de los adultos evitan ciertos lugares y eventos por miedo a ser víctimas de un tiroteo.
Si tiene armas de fuego en su hogar manténgalas bajo llave
“Las armas de fuego deben almacenarse, descargadas y bajo llave, lejos de la munición”, planteó Nichole Michaels, autora principal del estudio e investigadora principal del Center for Injury Research and Policy del Nationwide Children’s Hospital.
Mantener las armas bajo llave es un paso fundamental. Debido a un repunte de las lesiones pediátricas por arma de fuego, varias salas de urgencias hospitalarias proporcionan candados para armas de fuego gratuitos a las familias de los pacientes.
“Así es como prevenimos estas muertes. Son muertes evitables: Podemos mantener las armas fuera del alcance de los niños pequeños y mayores”, señaló Michaels.
Michaels también recomienda mantener conversaciones abiertas con otras familias. Si un niño va a jugar en otra casa, los padres podrían preguntar a la otra familia si tienen armas de fuego guardadas de forma segura.
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