Mariano Pargas, teniente y jefe interino de la policía de Uvalde, renunció a su cargo luego de las múltiples críticas recibidas por la respuesta del cuerpo de seguridad a la masacre escolar de la escuela primaria Robb.
Pargas estaba en el puesto en mayo del año en curso cuando la tragedia sacudió al país con el tiroteo que un joven de 18 años de edad identificado como Salvador Ramos, acabó con la vida de 19 estudiantes y dos maestras.
Vayamos al grano. El funcionario se encontraba suspendido a la espera de una investigación sobre su conducta en la respuesta al tiroteo del 24 de mayo en la escuela Robb. Su renuncia fue con efecto inmediato, explicó el alcalde Don McLaughlin.
- La semana pasada se le había ofrecido un paquete de jubilación; sin embargo, en los últimos días las críticas tomaron forma y en su lugar se le iba a despedir.
- Pargas terminó presentando su renuncia antes de que pudieran hacerlo a un costado.
Sin filtro. “Has traído vergüenza a la comunidad”, expresó Jesse Rizo, tío de Jackie Cazares, uno de los 19 niños muertos en el tiroteo, en una reunión de comisionados del condado de Uvalde celebrada con residentes de la ciudad.
- El funcionario no se presentó al encuentro celebrado este martes con la comunidad.
- Steve McCraw, director del Departamento de Seguridad Pública, ha calificado previamente la respuesta policial al tiroteo como un “abyecto fracaso” que antepuso la vida de los agentes a la de los niños que pedían ayuda desde sus aulas.
- “Los agentes tenían armas, los niños no tenían ninguna. Los agentes tenían chalecos antibalas, los niños no tenían ninguno. Los agentes tenían formación, el sujeto no tenía ninguna”, declaró McCraw en una audiencia celebrada en junio ante una comisión del Senado estatal.
Fuente principal de la noticia: ABC News