Con el aumento de las temperaturas durante el verano, muchas personas necesitan usar el aire acondicionado para mantenerse frescas. Sin embargo, el uso de equipos de refrigeración puede disparar las facturas de energía, especialmente en los hogares con bajos ingresos.
Hay alrededor de 84 millones de personas actualmente bajo avisos de calor, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica del Gobierno de Estados Unidos (NOAA). La demanda de electricidad ha aumentado drásticamente en las últimas semanas, y los sistemas eléctricos están luchando por mantenerse al día.
Necesidad de asistencia supera la capacidad de los programas de ayuda
Las organizaciones que brindan asistencia energética, como el Community Council of South Central Texas y Energy Outreach Colorado, han informado de un aumento significativo en la necesidad de asistencia este año debido a la intensa ola de calor.
Según el Community Council of South Central Texas, en promedio, la organización ha ofrecido alrededor de $2 mil 180 por hogar para compensar los costos energéticos, lo que representa más del doble de la ayuda media proporcionada en el año anterior.
Energy Outreach Colorado ha registrado un aumento del 30% en las solicitudes de ayuda para pagar facturas en comparación con el año anterior.
Las facturas de energía más altas reducen el presupuesto familiar
A pesar de estos esfuerzos, las facturas de energía más altas están reduciendo el presupuesto familiar.
Mark Wolfe, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética (NEADA), afirmó a NBC News que se espera que las facturas de los servicios públicos sean casi 12% más altas este verano en comparación con el año anterior, lo que obligará a los hogares a reducir otros gastos para poder gestionar sus costos eléctricos.
Aunque existen programas de ayuda financiera, como el Programa de Asistencia Energética para Hogares de Bajos Ingresos (LIHEAP), estos no están equipados para manejar la creciente necesidad de asistencia durante el verano.