Ante un posible conflicto con EEUU u otro país, Xi Jinping, presidente de China, pidió “elevar más rápidamente las fuerzas armadas a estándares de clase mundial”, en un discurso del miércoles.
El mandatario chino agregó que su nación debe maximizar las “capacidades estratégicas nacionales” en un intento por “mejorar sistemáticamente la fuerza general del país para hacer frente a los riesgos, salvaguardar los intereses y alcanzar los objetivos estratégicos”.
Las declaraciones se dan luego de que Qin Gang, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores de China, advirtiera el martes que había una creciente posibilidad de un conflicto con Estados Unidos a menos que Washington cambie de rumbo.
“Si Estados Unidos no pisa el freno, sino que continúa acelerando por el camino equivocado, ninguna cantidad de barandillas puede evitar el descarrilamiento y seguramente habrá conflicto y confrontación”, expresó Qin en su primera conferencia de prensa desde que asumió el cargo la última vez.
Xi Jinping dio el discurso en una reunión con los delegados en el parlamento ceremonial que representan al Ejército Popular de Liberación, el ala militar del gobernante Partido Comunista, y fue publicado por la agencia oficial de noticias Xinhua.
“Los países occidentales liderados por Estados Unidos han implementado la contención, el cerco y la represión integrales de China, lo que ha traído consigo graves desafíos sin precedentes para el desarrollo de nuestra nación”, comentó Xi.
“Antes de criticar y culpar a otros países, Estados Unidos, como la única superpotencia militar armada hasta los dientes, debería reflexionar sobre lo que puede y debe hacer”, dijo el jueves Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Beijing.
Respuesta de EEUU ante posible conflicto armado con China
Ned Price, portavoz del Departamento de Estado, respondió a las declaraciones de los funcionarios chinos aseverando que Washington quiere “coexistir responsablemente” dentro del sistema político y comercial global y no tiene intención de reprimir a China.
“No se trata de contener a China. No se trata de reprimir a China. No se trata de frenar a China. Queremos tener esa competencia constructiva que sea justa y que no se desvíe hacia ese conflicto”, comentó Price en Washington.
Por su parte, el miércoles Laura J. Richardson, comandante del Comando Sur de los EEUU, argumentó ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que China y Rusia eran “actores malignos” que están “ejerciendo influencia agresivamente” sobre los “vecinos democráticos” de Estados Unidos.
“China está difundiendo su influencia maligna, ejerciendo su poder económico y realizando actividades de zona gris para expandir su acceso e influencia militar y política. Este es un riesgo estratégico que no podemos aceptar ni ignorar”, comentó Richardson.