La gira “Eras” de Taylor Swift, icono del pop, está generando un importante impacto económico en las empresas cercanas a las salas de conciertos, mientras que la propia superestrella está dispuesta a ganar millones por espectáculo sólo con la venta de entradas.
Las ciudades que acogen la gira “Eras” experimentan un aumento de la demanda de diversos servicios. Por ejemplo, una peluquería Drybar de Houston registró un aumento significativo de reservas durante el fin de semana del concierto de Swift en abril. Jaimie James, gerente de la peluquería, informó de que había casi 100 clientes más de lo habitual, ya que los fans buscaban peinados inspirados en las distintas épocas de Taylor Swift.
Houston First, una organización de marketing local, registró una tasa de ocupación hotelera del 87% durante el fin de semana de la actuación de Swift, lo que se tradujo en la semana de mayores ingresos hoteleros jamás registrada. Los asistentes al concierto también han impulsado el negocio de los aparcamientos y los restaurantes cercanos.
David Herlihy, profesor del Programa de Industria Musical de la Universidad Northeastern, calculó que Swift podría ganar entre 5 y 7 millones de dólares por espectáculo sólo con la venta de entradas. Además, la estrella vende cantidades ingentes de merchandising en sus conciertos, y se queda con el 85% de esos ingresos.
La gran demanda de entradas para los conciertos de Taylor Swift ha llevado a algunos fans a pagar precios desorbitados por los asientos. Carrie Simonelli, una madre de Rhode Island, gastó casi 900 dólares por dos entradas como regalo de cumpleaños y Navidad para sus hijas.
Los conciertos atraen a grandes audiencias, beneficiando a las empresas e industrias locales
Stacy Merida, profesora del Programa de Negocios y Entretenimiento de la American University, subrayó la importancia de los conciertos de alto nivel en las economías locales, afirmando que una noche puede cambiar la trayectoria de un negocio para el resto del año. Este efecto fue evidente en la cafetería Social House de Filadelfia, donde la camarera Cassidy Fairey recordó que había cola hasta la puerta durante un evento temático sobre “Eras” celebrado el último día del concierto de Swift en la ciudad.
Aunque la gira “Eras” de Taylor Swift sugiere que el sector de la música en directo se está recuperando de la pandemia, los expertos sostienen que la situación es más matizada. Andrew Leff, profesor de industria musical en la USC, explicó que existen dos industrias musicales distintas: una para el 1% de los artistas más populares, como Swift, y otra para el 99% restante. Los artistas menos populares se enfrentan a elevados costes de las giras, ya que los locales y los promotores intentan recuperarse de la pandemia, lo que dificulta la competencia con los artistas consagrados.
No obstante, la gira “Eras” de Swift sigue atrayendo a un público masivo y fortaleciendo las economías locales, demostrando el poder de estrella y la influencia de la cantante.