Roberto Hernández, un maestro de estudios sociales en el Condado de Broward (Florida), sostiene una pancarta junto a sus dos hijas. “Las traje a ellas para que vean lo que es ser ciudadano”, dice. “Para mí esto es mi derecho a participar, a levantar mi voz, por eso estoy aquí”, asevera.
Sus padres, cubanos de nacimiento, llegaron a Miami huyendo de la dictadura de Fidel Castro, y como cientos de inmigrantes que aterrizaron en Florida, creció y se formó en sus escuelas públicas.
Hoy, Roberto es un maestro que no quiere que se repita lo que sus padres vivieron en Cuba. Por eso está este sábado 1 de abril, en los alrededores del Government Center Stephen P. Clark, en Miami, en la concentración convocada por sindicatos y asociaciones educativas para protestar contra el gobernador Ron de Santis y su paquete de leyes que impactan en la manera en cómo se enseña en Florida temas de género, raza u orientación sexual, entre otros asuntos.

La protesta no es en contra de una ley en particular, sino en contra de un conjunto de leyes que buscan, según DeSantis, erradicar la agenda “Woke” cuyo foco, argumentan republicanos, es adoctrinar a los niños.
La ley HB 1467 fue firmada por el gobernador de Florida en marzo de 2022. En líneas generales, defiende el derecho de los padres a conocer qué se les enseña a sus hijos, dándole poder a autoridades para auditar bibliotecas y el material curricular. “Para mí estas leyes son para meter miedo y controlar. Nosotros necesitamos la libertad, por eso estamos aquí. Tenemos que tener el coraje para hacer lo correcto”, subraya.
No más de 100 personas se congregaron bajo la consigna “Not Fooling Us”, a propósito del April´s Fools Day, popular en Estados Unidos y otros países anglosajones conocido entre los hispanos como el Día de los Inocentes.
Pero aunque no fue una concentración masiva, indica Valerio Camilo Coco, lo importante no es la cantidad. “Parecemos pocos acá, pero representamos a millones de personas”.
Coco es un trabajador de la industria del acero que asistió en respaldo al movimiento de trabajadores. “Quieren prohibir libros. Nosotros no queremos que prohíban libros, queremos que prohíban las armas de asalto”, resalta al exponer cómo considera se está erosionando la democracia en Estados Unidos de una manera “sofisticada” para impedir el libre pensamiento.

La agenda “extrema”
La manifestación, que duró alrededor de tres horas, es parte de una jornada de protestas organizadas por todo el país para hacer frente a la “agenda extrema” de DeSantis en Florida.
La presidenta del sindicato de maestros de Miami Dade, que agrupa a miles de profesores, Karla Hernández Matz, considera que en el avance de esas leyes los hispanos han sido usados como peones. “Muchos dicen: ‘Es que en nuestros países era peor’, y quizás sí, pero no podemos permitir que esto avance”, responde a la popularidad que DeSantis ha consolidado tras el triunfo en su reelección en Florida en las últimas midterms.
- ¿Qué es lo más grave que está pasando en Florida para los maestros?
- No es una cosa, son muchas cosas. Él se está comportando como una persona fascista, como un dictador. Lo que está haciendo con la educación pública, que busca privatizarla, es algo que está afectando. Ahora ha dejado que las personas carguen armas, esto va a traer más violencia.
Hernández se refiere a una última ley firmada el pasado lunes, la ley HB 1, aprobada por la Cámara Baja y el Senado de Florida, ambas de mayoría republicana, en las que se elimina los requisitos de calificación por ingresos y amplía el programa de bonos escolares, una especie de subsidio, a todos los alumnos del estado limitando las posibilidades de elegibilidad de las familias más pobres.
La presidenta de la Federación Estadounidense de Maestros (AFT), Randi Weingarten, y la presidenta de la Asociación Nacional de Educación (NEA), Becky Pringle, llamaron la atención sobre la agenda presidencial de Ron DeSantis, que busca apalancarse en su control del Senado de Florida para ampliar su discurso en el resto del país.
Las dirigentes, que participaron en la concentración junto a estudiantes, educadores, familias, y grupos comunitarios, viajaron hasta Florida para advertir de esa agenda.
Hace tan solo dos días el Senado de Florida aprobó una ley que permite portar armas cargadas y que no estén a la vista sin necesidad de lograr un permiso, un asunto sobre el cual llamaron la atención los dirigentes sindicales.
“Mientras los educadores luchan por mantener sus escuelas seguras de las armas, el gobernador DeSantis está flexibilizando las leyes para que las personas puedan llevar armas sin permiso. El gobernador también está restringiendo los derechos de las mujeres a acceder a la atención médica y no está haciendo lo suficiente para abordar el aumento de los costos de vivienda, seguros y facturas de servicios públicos”, argumentaron en un comunicado. La ley solo espera por la firma de DeSantis.
Al evento asistió el presidente de la Asociación de Educación de Florida, Andrew Spar, el asesor principal de VoteVets, el general mayor Paul D. Eaton, y pastores de la Iglesia Bautista de la Comunidad de la Calle 93 y de la Iglesia Misionera Bautista de la Amistad.