Un nuevo avance ha sacudido el caso de los asesinatos en serie de Gilgo Beach, uno de los más escalofriantes y misteriosos de Long Island. El viernes, las autoridades identificaron a una mujer cuyos restos se hallaron en 1996 como parte de esta macabra serie. Se trata de Karen Vergata, una trabajadora sexual de 34 años que vivía en Manhattan.
La identificación por ADN

La identidad de Vergata se verificó mediante pruebas de ADN realizadas por el FBI, según anunció el fiscal del condado de Suffolk, Raymond Tierney, en una rueda de prensa. Vergata era conocida como Jane Doe nº 7 hasta que se encontró una coincidencia genética con uno de sus familiares.
Vergata desapareció el día de San Valentín de 1996 y sus piernas y pies se encontraron dos meses después en la costa de Fire Island. Sin embargo, su cráneo no fue localizado hasta 2011, cuando se descubrieron otros restos humanos cerca de Gilgo Beach.
Vergata es la quinta víctima identificada de los asesinatos en serie, que se remontan a 1994 y suman al menos diez personas. La mayoría eran trabajadoras sexuales que fueron estranguladas y desmembradas.
La investigación en curso

Tierney no hizo comentarios sobre posibles sospechosos ni sobre la relación entre las víctimas. Se limitó a confirmar que la investigación sigue abierta y que aún no se han presentado cargos.
Tierney también reveló que el avance se produjo tras la reactivación del caso en agosto pasado, cuando se creó una nueva unidad especial para revisar las pruebas. Además, informó que se está examinando otra pieza clave: un cinturón con las iniciales HW o HM que pertenecía al asesino.
El cinturón se encontró junto al cuerpo de Maureen Brainard-Barnes, otra trabajadora sexual y víctima del caso. Tierney dijo que se halló una muestra de pelo en la hebilla y que se está analizando su ADN.
Tierney expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y aseguró que las fuerzas del orden están comprometidas con hacer justicia. “No vamos a parar hasta encontrar al responsable”, afirmó.