Xi Jinping, presidente de China, aterrizó en Rusia este lunes para una visita de Estado de tres días, tomando una posición conjunta con su homólogo Vladimir Putin contra Occidente, reseñó The Washington Post.
La visita se dio pese a que Putin es acusado por la Corte Penal Internacional de crímenes de guerra en Ucrania.
Los dos hombres, cada uno posicionado como “líder de por vida” de una potencia nuclear, celebraron juntos su relación “sin límites” en Beijing a principios de 2022, solo unas semanas antes de que Putin ordenara su invasión a gran escala de Ucrania.
Aunque ambos se han reunido más de 40 veces desde que llegaron al poder, la visita del lunes a Rusia es la primera de Xi Jinping desde la invasión, representa una muestra de apoyo tácito de China a la guerra y un triunfo personal para Putin, quien está ansioso por demostrar que no está aislado en el escenario internacional.
El avión de Xi llegó al Aeropuerto Internacional de Vnukovo, justo al suroeste de la capital rusa, aproximadamente a la 1:00 pm hora local. Las conversaciones iniciales estaban programadas para comenzar más tarde.
Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, expresó el lunes que los líderes discutirán las perspectivas de paz “de una forma u otra” y que Ucrania “sin duda estará en la agenda”.
Antes de la reunión, los dos líderes publicaron artículos, el de Xi en Rossiyskaya Gazeta; Putin en el Diario del Pueblo, en el que denunciaron lo que describieron como la hegemonía y la arrogancia occidentales lideradas por Estados Unidos.
Putin atacó a Estados Unidos directamente en su artículo.
“La política de Estados Unidos de disuadir simultáneamente a Rusia y China, así como a todos aquellos que no se doblegan al dictado estadounidense, se está volviendo cada vez más feroz y agresiva”, escribió el líder ruso.
“La arquitectura de seguridad y cooperación internacional se está desmantelando. Rusia ha sido etiquetada como una ‘amenaza inmediata’ y China como un ‘competidor estratégico’”, agregó.