El expresidente sigue adelante con su candidatura, aún sin rivales, con visitas a New Hampshire y Carolina del Sur.
Donald Trump se lanzará este fin de semana a la campaña electoral en una gira relámpago por New Hampshire y Carolina del Sur, dos estados clave para la votación anticipada, mientras el expresidente de EEUU continúa con su campaña, que aún no tiene aún rivales declarados, a la nominación presidencial del Partido Republicano en 2024.
Pero a pesar de su afán por asegurarse una ventaja en la contienda mientras sus rivales siguen sin decidirse, hay indicios de que Trump, quien ha estado recibiendo crecientes pedidos para que se haga a un lado después de que muchos de los candidatos que él eligió perdieran en las elecciones intermedias de noviembre, podría enfrentarse a una aceptación mediocre.
Aunque el expresidente construyó su marca política a base de estridentes mítines a los que asistían miles de sus partidarios, el sábado por la mañana hablará en un lugar relativamente pequeño: una reunión anual de funcionarios estatales del partido en una secundaria de Salem, New Hampshire. Luego, a última hora del día se hará presente en lo que se ha descrito como un acto “íntimo” en el interior del edificio del capitolio del estado de Carolina del Sur.
Trump recibirá el sábado por la tarde el apoyo del gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, y del senador estadounidense Lindsey Graham, que figuran entre los republicanos de más alto perfil en ese Estado. Sin embargo, será evidente la ausencia en el escenario de otros dos nombres muy conocidos y que, según muchos informes, están considerando sus propias candidaturas a la Casa Blanca: la exgobernadora Nikki Haley y el actual senador estadounidense Tim Scott.
Mientras tanto, en New Hampshire, no se espera que Chris Sununu, prominente crítico de Trump y gobernador republicano del estado que ganó la reelección por más de 15 puntos el pasado noviembre y ha insinuado públicamente que se postulará a la presidencia, aparezca en el evento previo en Salem.
Las ausencias subrayan cuántos republicanos nacionales aún no decidieron si se enfrentarán a Trump en 2024, dada su persistente popularidad en las bases del partido. Aunque recientes encuestas de opinión sugieren que posibles candidatos alternativos como el gobernador de Florida, Ron DeSantis, están ganando terreno, Trump sigue siendo la opción más popular entre los probables votantes republicanos en la mayoría de las encuestas.
Rob Godfrey, un ex asesor de Haley, declaró: “Ahora más que nunca, la gente va a buscar un candidato cuyo mensaje resuene más que sus distracciones. Y eso va a ser de vital importancia al momento de enfrentarse a un partido titular en elecciones presidenciales”.
Pero otros son más escépticos. Gibbs Knotts, profesor de Ciencias Políticas en el College of Charleston y autor de First in the South: Why South Carolina’s Presidential Primary Matters (Primero en el sur: la importancia de las elecciones primarias presidenciales de Carolina del Sur), señaló que Trump ganó las elecciones primarias republicanas de 2016 en Carolina del Sur, lo que ayudó a reforzar su exitosa candidatura a la postulación del partido en lo que entonces era un campo muy concurrido.
“A Trump le fue tan bien en el estado, y el gobernador ahora es extremadamente popular, y partidario de Trump”, señaló Knotts. “Ahora mismo, Nikki Haley tendría difícil ganarle a Donald Trump en Carolina del Sur”.
Los aliados y los detractores de Trump reconocen que la fuerza del expresidente en las elecciones primarias de todo el país dependerá en gran medida de cuántos compañeros republicanos decidan competir contra él.
“Donald Trump sí tiene debilidades y puede ser derrotado en una contienda de uno contra uno o de dos contra uno”, aseguró su exasesor Mike Mulvaney. “Pero creo que en cuanto hay cinco o seis personas en la contienda, él se convierte en el favorito imbatible solo porque ese 35 por ciento de la base siempre lo apoya”.
Dawson se mostró de acuerdo y advirtió que es poco probable que los republicanos se unan en torno a una o dos alternativas de forma organizada.
“La coalescencia entorno a un candidato nunca ocurre. En las elecciones primarias republicanas, no se muestran amigables diciendo, oye amigo, yo desisto y tú haces esto por mí”, afirmó Dawson. “Los demócratas hacen un trabajo bastante bueno en ese frente, me da envidia … Nosotros no. Solo nos atrincheramos y nos disparamos unos a otros durante unos seis meses”.
Lauren Fedor en Washington
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