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el mensaje de prevención se evaporó

Este jueves 1 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA y la Organización de Naciones Unidas reportó que 1 millón 500 mil personas se infectaron de VIH y 650 mil murieron en el mundo en el año 2020.

En Estados Unidos, 30 mil 635 fueron diagnosticados ese mismo año; y unas 40 millones de personas viven con el virus en el mundo.

Mientras la atención y los recursos sanitarios se concentraron en la batalla contra el coronavirus, viejos enemigos como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) comenzaron a ganar terreno en Estados Unidos, sobre todo entre los afroamericanos y latinos. 

¿Cuál es la situación en Washington DC? Según el reporte de vigilancia epidemiológica más actualizado, de 2020, 12 mil 161 personas vivían con VIH y surgieron 217 casos nuevos. Según los CDC, hubo 918 nuevos pacientes en Maryland y 882 en Virginia.

Whitman-Walker, la organización que consistentemente trabaja por la salud de población afectada, sobre todo con el grupo LGBTQ, registró en sus clínicas 28 nuevos casos hasta septiembre.

INFECCIÓN. La infección del HIV desproporcionadamente afecta a los afroamericanos y latinos en todo el país, incluido DC. | Foto: Cortesía CDC

En Estados Unidos, los negros y los latinos representan el 42% y el 27% de los nuevos casos en 2021, respectivamente, según Emory University y Gilded Science.

“En DC, aunque tal vez se verán menos infecciones, comparadas con 2020, las dos minorías son los que desproporcionadamente se están infectando, eso no ha cambiado”, aseguró Sarah Henn, directora médica de Whitman-Walker.

Pese a la urgente necesidad, apenas 14% de negros y 17% de latinos obtienen Truvada, mejor conocida como PrEP. Esta revolucionaria pastilla si se toma diariamente reduce la carga viral a mínimos.

PREVENCIÓN. La pastilla conocida como PrEP es el tratamiento más revolucionario que se utiliza para prevenir el contagio del virus, ya sea por contacto sexual o por el uso de drogas inyectables. | Foto: Cortesía HIV.gov

De estas minorías, las que mayores disparidades enfrentan son las mujeres negras y latinas transgénero con HIV. Según, una encuesta de los CDC, solo 4 de cada 10 personas tienen acceso a los medicamentos.

Para Henn, es innegable que el acceso a los cuidados de salud no ha sido igual para todos. “El resultado es que diagnosticamos más en estos dos grupos. No solo son importantes las pruebas, la prevención y medicina también, pero éstan llegando lentamente a estas comunidades”.  

RASTREO. La disponibilidad de pruebas del VIH es uno de los componentes importantes del modelo para la prevención y tratamiento. | Foto: Cortesía CDC

Se hacen pruebas, pero la atención cambió

“Aparte de la interrupción de la educación continua contra el VIH, el acceso a las pruebas, que son el núcleo de la estrategia para acabar con el virus, bajó en medio de una crisis sanitaria histórica. Los pacientes tenían miedo de salir de casa y quienes hacían los test cambiaron de enfoque”, indicó Ligia Peralta, pediatra e investigadora en VIH.

En 2020 las pruebas a nivel nacional bajaron hasta un 17%, en comparación con 2019. Si se agrega que ya se venía arrastrando una disminución de los exámenes entre la población gay y transgénero afroamericana y latina, la meta para poner fin esta epidemia en el año 2030 es sombría. 

“En cuanto a la realización de pruebas, al menos en Whitman-Walker ya hemos regresado a los niveles de antes de la pandemia, pero hay que hacer una cita, porque no queremos aglomeraciones en las salas de espera”, señaló Henn. En DC es más posible el acceso a las pruebas y a la medicación, pero la pandemia lo impidió.

“Una cosa son las pruebas y otro es el mensaje, en los últimos dos años y medio muy poco hemos hablado del VIH y el mensaje se evaporó”, explicó Peralta.

La investigadora participó en la creación de un modelo para la prevención y tratamiento del VIH, una vez que se desarrolló la medicina. “Vimos que la adherencia al medicamento es mayor si mantenemos vivo el mensaje, pero esa cadena se alteró por el COVID-19”.

Ojo con las otras enfermedades

Con el modelo interrumpido han visto un aumento de todas las enfermedades de trasmisión sexual. “Hubo una reducción de los contagios durante la cuarentena, con la vuelta a la aparente normalidad regresa el ataque”, aseguró el inmunólogo Jacinto Vargas. La última Conferencia Mundial del Sida de Montreal, realizada en julio, les “pintó un escenario preocupante, ante la falta de acceso y el tratamiento para todos”.

Peralta concuerda con Vargas, con el hecho de que las enfermedades de contagio sexual están aumentando. “Lo veo a diario, sin pruebas gratuitas para hacer el rastreo, el riesgo de una gonorrea o clamidia es altísimo”, señaló. Por eso ella insiste en recuperar el modelo y destinar fondos a los sitios donde las hacen sin costo. ¿Su mensaje?, aplicar lo aprendido en esta pandemia. Esto es: aumentar el acceso a las pruebas del VIH y a otras enfermedades contagiosas y facilitar, sin costo, la pastilla preventiva PrEP.

Para la viruela del mono 20 mil vacunas

El rebrote de la viruela del mono agrega más fatiga a la cadena de salud pública y pone en riesgo a los pacientes debilitados inmunológicamente, como son los de VIH, pero Henn está esperanzada porque en DC hay alrededor de 20 mil dosis disponibles y cada vez se ven menos casos. “Creo que el área metropolitana hemos puesto bajo control este rebrote”.

Todas personas que, en las últimas dos semanas, han tenido dos o más encuentros sexuales son elegibles para recibir la vacuna contra la viruela del mono, no importa si son parte de la comunidad LGBTQ o de otras identidades de género. 

El médico alerta

Las otras enfermedades de trasmisión sexual que Vargas enfatiza, además del SIDA, necesitan una estrategia de prevención urgente son: 

Clamidia. Es muy frecuente en hombres y mujeres. Como no da molestias no se hace diagnóstico ni se da tratamiento. Causa esterilidad y afecta más a las mujeres.

Gonorrea. A los tres o cuatro días después del contacto sexual con un infectado se presentan las molestias. Sin tratamiento a tiempo avanzará y causará serios problemas. 

Sífilis. Es de fácil tratamiento con antibióticos. El problema en Estados Unidos es que la penicilina solo se compra con receta y es necesario hacer exámenes de sangre para el diagnóstico. El estigma y el miedo impide la ayuda a tiempo y sin control causa la muerte.

Hepatitis B. Es un virus que está en la sangre y menor medida en la saliva, semen y fluidos vaginales. La mayoría de casos se curan con atención temprana, de lo contrario derivará en cirrosis y cáncer de hígado.

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