Vestido para trabajar y soportar los más de 100 grados de calor, con una camiseta en la que se leía “Immigrant, Immigrant, Immigrant”, una mochila en su hombro y una maleta ligera, Antonio Tijerino llegaba al Centro de Caridades Católicas de McAllen, Texas, con la energía de cuatro cafés que todavía no había tomado.
Como presidente y CEO de la Hispanic Heritage Foundation, una organización sin fines de lucro que se enfoca en la educación, el desarrollo de la fuerza laboral, el impacto social y la cultura a través del liderazgo innovador, Tijerino entiende la importancia de estar en el terreno.
Cuando Antonio llega, la escena se transforma en un divertido coloquio: risas, chistes, cortas historias y agradecimientos llenan el aire. Y no es porque las personas que estaban ahí lo conocían, Tijerino provocaba la misma reacción en todos los contextos, tanto en inglés como en español.
La hermana Norma Pimentel, directora ejecutiva del Centro de Caridades Católicas, y catalogada por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes de 2020, al ver a Antonio, se acerca con un gran abrazo y una sonrisa radiante. La hermana Norma, una monja mexicano-americana de las Misioneras de Jesús, ha sido una pieza fundamental en la asistencia humanitaria a los migrantes, dedicándose incansablemente a proporcionar ayuda a quienes más la necesitan. Proporciona alimentos, refugio y subre otras necesidades a los migrantes que entran a los Estados Unidos. Después de 10 años de relación y colaboración mutua con la religiosa, para Antonio, estar en el Centro de Caridades Católicas, es como estar en casa.
El centro contaba con decenas de voluntarios, la mayoría de ellos pertenecientes a la Generación Z, cuya vocación se hacía evidente en su productividad y orden. Mantener el lugar limpio y ordenado es un desafío cuando circulan y pernoctan cientos de familias todos los días y se requiere de una disciplina en los procesos que sin duda tiene rasgos de metodología marcial, aunque siempre está imbuida de mucho amor.
Junto a dos voluntarios asignados por la hermana Norma, Antonio comienza su misión de buscar cientos de conchas (pan dulce), litros de café y decenas de pizzas para el centro. Se entiende el porqué de los pantalones cortos y zapatos de deporte de Antonio, dado que esta labor la realiza a pie, bajo el sofocante calor del centro de McAllen, una ciudad donde el arte mural urbano expone una diversidad de personajes pop e históricos, desde Bad Bunny hasta el surrealista Salvador Dalí.

Llegamos a Rex Cafe & Bakery, en cuyo letrero se lee “Lugar especial para familias”. Al hacer Antonio el pedido de 300 conchas, el dueño queda perplejo por unos segundos. Al escuchar que es para la hermana Norma, la maquinaria del café se activa con velocidad. Detrás de la barra del café se encuentra colgada la bella Virgen de Guadalupe, misma virgen que supervisa el centro de Caridades Católicas con un cuadro gigante en su entrada.
Después de recorrer seis cuadras cargados con varias cajas llenas de calorías y alegría, llegaron al centro justo a la hora del almuerzo, donde unas 300 personas esperaban su comida. En medio de música de Selena, una voluntaria usaba un micrófono para darles la bienvenida a las familias. El ambiente era, en general, alegre, quizás por el cierre de un ciclo terrible e incierto en el que la vida de padres e hijos había estado en peligro durante los diversos procesos y periplos para cruzar la frontera. Ahí estaban, tomando fuerzas para la fase dos de muchas de las fases del inmigrante en Estados Unidos.

Viendo a Antonio moviéndose con bandejas grandes de comida entre las mesas y las personas y sirviendo a cada uno con agilidad, le pregunté con curiosidad: “¿Dónde aprendiste a llevar bandejas, Tony?”. Después de una risa, me reveló: “¡Fui mesonero!” Imaginé, viendo cómo compartía con las familias y se reía con los niños, que en aquel entonces habría recibido muy buenas propinas.
Hispanic Heritage Foundation es una de las organizaciones sin fines de lucro más influyentes en Washington, DC y con mayor impacto en la comunidad latina de Estados Unidos. Recientemente, en colaboración con IBM, la fundación ha lanzado IBM SkillsBuild, un programa de educación gratuita que ayuda a estudiantes y aprendices adultos a desarrollar habilidades valiosas y acceder a oportunidades de carrera en campos tecnológicos, proporcionando contenido digital, tutoría personalizada y aprendizaje experiencial. Pero aquí, hablo más de Antonio que de la organización que lidera porque ahí estaba él, en solitario ayudando por su propia vocación. Y siento que ese es el éxito de la Hispanic Heritage Foundation y su gran impacto, ya que toda organización bien llevada proyecta la personalidad de su líder.

“Los que podemos ayudar a los demás debemos entender que estamos en una posición de privilegio y esto trae consigo una gran responsabilidad”, le dijo Antonio a un grupo de voluntarios jóvenes. Uno de ellos sacó su teléfono móvil y anotó esta frase, y sin decir nada se quedó inmóvil mirando un par de minutos el espacio lleno de cientos de familias migrantes.