El otoño y Fiesta DC ya están en el horizonte y María Patricia Corrales desde hace 11 años es la encargada de darle vida al evento cultural más grande de la hispanidad, que se realiza en la capital de Estados Unidos.
Esta es la mejor estantería al aire libre para exhibir quiénes son los latinos, de qué se sienten orgullosos y cuáles son sus tradiciones o lo que Corrales llama “el mejor reflejo de lo que somos”.
Atrás de la figura de esta líder innata, nacida en Ecuador, hay un ejército de voluntarios que consiguen que Washington DC se vista de los colores de Latinoamérica y el Caribe. Juntos consiguen que sus habitantes bailen al son de la música tradicional colombiana o salvadoreña y que al final del día las calles por donde se hizo el festival y pasó el desfile recuperen el silencio y la pulcritud de la que hacen gala.
En realidad, dice Corrales, “todos somos voluntarios, los que estamos en la dirección tenemos como norma no recibir beneficios y son muy pocos los que ganan un estipendio el fin de semana del festival y desfile”.
Su don de liderazgo es indivisible de su otra faceta: la de empresaria de la construcción, una de las industrias que antes era reducto de hombres. Capital Construction Enterprises, Inc. es su compañía, especializada en casi todos los aspectos del proceso de edificación.
En estos días la casa de María Patricia Corrales es el centro de gravitación de todo lo relacionado con Fiesta DC, el evento hispano más grande del área metropolitana. Desde su salón organiza y dirige dos empresas: una alimenta su orgullo de ser latina y la otra pone el pan sobre su mesa y da trabajo a ingenieros, arquitectos, plomeros, electricistas, carpinteros y obreros de limpieza.
Fiesta DC y Capital Construction Enterprises, Inc. son como una factoría, apenas terminadas las obras hay que empezar de nuevo. Tras las entrega informes de cierre de la primera da comienzo la búsqueda de fondos, auspiciadores, permisos, y artistas. Con la segunda, una vez entregadas las llaves del proyecto hay que participar en licitaciones, presentar ofertas y empezar de nuevo.

“Fiesta DC acaba cuando entrego el informe de cierre a 35 agencias a las que debo responder, entre ellas Homeland Security, policía, bomberos, parques, alcaldía y la Oficina de Asuntos Latinos. Es una tarea intensa, pero estoy agradecida con la comunidad, pues desde que estoy a cargo no hemos tenido problemas”, asegura Corrales.
Al tiempo que la población latina es la de más rápido crecimiento en el área metropolitana, Fiesta DC cada año necesita más espacio y diversificación. Lo mismo demanda su compañía de construcción, aún con estas exigencias Corrales cree “que ha llegado la hora para los latinos de prosperar en este mercado competitivo”.
Fiesta DC, un esfuerzo de voluntarios
Fiesta DC -en principio se llamó Festival Latino- por 52 años es el evento que cada tercer fin de semana de septiembre celebra la herencia cultural y las contribuciones de los latinos.
Uno de los grandes impulsadores fue el colombiano Eduardo Perdomo, quien “puso alma y corazón al festival”, cuenta Corrales. En 1985 ella se involucró con la fiesta de la latinidad, en aquel entones nacieron sus hijas y ahora también son voluntarias. “Todos los que caen en mi casa terminan envueltos en Fiesta DC. Mis trabajadores, contratistas y subcontratistas colaboran”.
Aclara que Fiesta DC no es solo el desfile, es la elección de la reina a realizarse el 31 de agosto en el teatro Lincoln. La feria “Marca País” esta vez le corresponderá a Ecuador, la cita será el nueve de septiembre en The Wharf. Los platos fuertes serán el festival del 23 de septiembre y el desfile del 24, para el cual se esperan unos 7 mil participantes con comparsas y carros alegóricos. La subvención más importante es de $50 mil que da la Oficina de Asuntos Latinos de la Alcaldía.
De niña, Corrales se maravillaba viendo pasar el desfile de la Mama Negra en su ciudad, Latacunga, Ecuador. “Crecí siendo parte de esa tradición y mi corazón sigue andando por allí”. ¿Su ilusión?: “Que ese patrimonio mundial algún día se pasee por la capital de Estados Unidos durante Fiesta DC”.
Tres décadas construyendo
Para ser una empresaria de la construcción, un territorio con contendores de peso, hay que tener bien atado el cinto a la cintura. Corrales lo tiene. Le viene desde casa, sus hermanas son ingenieras y arquitectas y su padre era un autodidacta en la materia. “A los seis años me mandaba a mirar que todas las puntas de las varillas de hierro tengan la misma medida, con los años supe que de ese ancho dependía cuánto concreto se va a utilizar para la fundición”, recuerda esta mujer que “ha construido un equipo de gestión de proyectos experimentado y confiable”, así está descrita su compañía en su página digital.
“Comencé en la construcción en 1994. Al principio fue difícil, ahora somos una compañía mediana, con capacidad para levantar inmuebles desde los cimientos hasta entregar la llave al dueño”. El edificio más grande que ha construido es de 21 unidades habitacionales.
Su compañía también destaca en el rubro de instalación de tuberías para proveer agua, electricidad, alcantarillado y limpieza. También está en la categoría de empresa de emergencia, eso quiere decir que si ocurre un problema la llaman para hacer reparaciones.
“Quiero ver más mujeres”

“Fui parte del programa de asistencia del COVID-19. Al ser una compañía especializada en pintura con spray, tenemos el equipo y la vestimenta adecuados. Fuimos los primeros en salir a la calle para limpiar una escuela cuando se detectó el primer caso. A partir de esa experiencia se desarrolló un plan de prevención para los planteles”, señaló Corrales.
Calefacción, aire acondicionado, plomería son servicios que ofrece su compañía de siete empleados fijos y con una larga lista de contratistas y subcontratistas. Estas responsabilidades Corrales las concatena con sus tareas como secretaria de la Cámara de Comercio Hispana de Washington. Su aspiración es que la construcción tenga presencia de mujeres latinas, con capacidad de liderar proyectos de más de 300 trabajadores como lo hace ella.
“Me gusta la participación de más mujeres porque somos tenaces, meticulosas y detallistas. Si vamos a pintar una casa nos aseguramos de que el acabado sea perfecto y que esa maravilla se refleje en las fotos que tomamos antes de entregar la obra”.
Desde 2008 su compañía tiene la calificación más alta en su categoría: 12 puntos. Visto así, su empresa y Corrales son como un cheque en blanco de fiabilidad, seriedad y compromiso.
Te podría interesar leer:
Nueva reina de Fiesta DC resalta lucha en contra de la violencia hacia las mujeres
El teatro atraviesa la crisis más grande en los últimos 70 años: estas son las razones