Se acerca el 1 de junio, la fecha límite que le dio el Departamento del Tesoro a los líderes del Congreso para aumentar el techo de la deuda y Biden lo sabe: el presidente canceló un viaje oficial a Australia y Papua Nueva Guinea y se quedará en Washington negociando con los republicanos.
Sin embargo, el mandatario de EE.UU. sí asistirá a la cumbre del G-7 que se celebrará en Hiroshima, Japón del 19 al 21 de mayo. Su viaje por Oceanía estaba planificado empezar el día 24.
La negociación por el techo de la deuda sigue estancada
Este martes los líderes republicanos del Congreso, con Kevin McCarthy a la cabeza, se reunieron otra vez con Joe Biden en la Casa Blanca.
Luego de esto, McCarthy señaló que la postura del gobierno sigue “muy distanciada” de lo que están exigiendo los representantes de su partido.
Sin embargo, dio una esperanza a que las negociaciones acaben con buen pie, indicando que un acuerdo antes del fin de la semana es “posible”.
Previo al encuentro en el Despacho Oval, Biden declaró que las negociaciones apenas “estaban empezando.”
Además del presidente y de McCarthy a la reunión asistieron el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer; el líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, y la vicepresidenta Kamala Harris.
Biden optimista; McCarthy pesimista
Durante las negociaciones, Biden se ha mostrado optimista y ha afirmado que “seremos capaces de llegar a un acuerdo.”
Sin embargo, McCarthy ha instado al presidente a actuar con mayor rapidez y se ha mostrado mucho más pesimista sobre el estado de las negociaciones.
Él y otros republicanos exigen recortes presupuestarios a cambio de su apoyo para elevar el techo de la deuda. Biden insiste en que ambas cuestiones no deben vincularse.
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