La falta de aire y la opresión en los pulmones afectan desproporcionadamente a los niños latinos. No es fácil saber cuántos menores hispanos son asmáticos, pero las emergencias de los hospitales aproximan a un drama que afecta sobre todo las familias de bajos recursos: según el Departamento de Salud de Maryland, 16 mil 615 personas fueron atendidos en 2020. Esta cifra no desglosa la etnia ni la edad de los pacientes.
Las cifras no son desmedidas con relación a los niños blancos, lo que pasa es que para los hispanos se complica por factores culturales, económicos y del idioma. “Nuestra gente vive en departamentos con humedad, moho, cucarachas, ratones y los dueños de casa no mejoran las condiciones y eso complica el manejo del asma”, dijo Sonia Mora, oficial adjunta en salud del gobierno del condado de Montgomery.
Una manera de informarse y aprender a manejar la enfermedad es el programa de educación que, desde hace 15 años, tiene The Latino Health Initiative. “En aquel entonces se observó una alta incidencia del asma en los niños hispanos. Como resultado se creó un plan para ayudar a las familias a identificar las causas y los síntomas y así reducir las visitas a las emergencias y el ausentismo escolar”, contó Luis Aguirre, coordinador del programa de manejo de asma.

Montgomery tiene programa de prevención del asma para latinos
Un millón 263 mil niños latinos son asmáticos en el país, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). En Maryland, uno de cada cinco, regularmente, no asiste a la escuela debido al asma.
Aunque es una enfermedad controlable, un 50% no sabe cómo prevenir una crisis. Por eso este programa, solo para hispanos, adquiere trascendencia, porque “educamos tomando en cuenta la cultura y condiciones”, señaló Aguirre.
Los talleres son gratuitos, porque, según Mariana Serrani, directora The Latino Health Initiative, son financiados por el gobierno del condado. Se dictan todo el tiempo, pero se intensifican en la primavera y el otoño, en horarios nocturnos para facilitar la asistencia de unas 30 familias por cada taller. ¿La condición?: vivir en Montgomery.

Talleres virtuales y gratuitos
Antes de la pandemia, los talleres de una hora, durante siete semanas, eran presenciales, ahora son virtuales. En ellos aprenden a detectar rápido los síntomas y a controlar un ataque.
“Hacemos una evaluación del hogar para detectar los desencadenantes y los riesgos. Así elaboramos una guía para que cada familia modifique su ambiente”, comentó Aguirre. Según él, la prevalencia de entonces y de ahora no ha cambiado mucho. “Trabajamos con niños de cero 11 años, en ese rango hay un millón 600 mil asmáticos en el país. No hay datos actualizados de Maryland”.
El interés por el asma, insistió Serrani, es porque cuando no está controlada terminan en el hospital y eso tiene un impacto económico y en la calidad de vida de las familias. “Por falta de seguro médico, los latinos siempre estamos atinando a resolver el problema cuando ya lo tenemos y nuestro plan es hacer prevención y manejo”, dijo. Latino Health Initiative es una agencia del gobierno de Montgomery.

“Ya no se pone morado”
Adiós alfombras, peluches o aromatizantes ambientales. Es lo primero que hizo María Reyes, abuela de un niño de 11 años con asma, después de asistir al primer taller. “Con esos cambios ha mejorado, ya no se pone morado. Faltaba mucho a clases, pasaba en el hospital varios días, una vez hasta los bomberos vinieron en auxilio”, relató.
Reyes se desvelaba por miedo a una crisis mientras el niño dormía. Ahora descanso más y he aprendido a ponerle la medicina correctamente”, así describe Reyes cómo es vivir con un asmático. Apenas lo nota “agitado y cansado” sabe qué hacer para no salir corriendo al hospital.
Cintia Álvarez acaba de cumplir el plan de entrenamiento. “Desde hace siete semanas, mi hija ha tenido solo una crisis, antes estaba todo el tiempo sin salir a jugar y faltaba demasiado a la escuela. Mi marido dejaba de trabajar para estar en el hospital con ella mientras yo cuidaba de nuestros hijos. Hago todo lo que me dicen, chequeo que no haya polvo, aprendí a colocarle el espaciador, ya puede salir a jugar. El cambio es increíble”, comentó.
Álvarez descubrió este programa en Facebook y desde entonces está atenta al pasto, los animales, el humo, el polen, los alimentos y medicinas que pueden inflamar los bronquios.

“El enemigo está en casa”
Lourdes Ochoa es una enfermera que trabaja en Latino Health Initiative como entrenadora. Una de sus tareas es enseñarles a las mamás a evitar una crisis y la experiencia traumática de terminar en un hospital. “Me dicen ‘no sabía que las alfombras no son buenas’. Desconocen que el enemigo está en casa en forma de humedad, olores, humo del cigarrillo del vecino, el aire acondicionado, las mascotas. Sentirse acompañadas mientras aprenden es de gran ayuda”, aseguró Ochoa.
Ese soporte nunca tuvo Cándida García, quien enfrentó la enfermedad de Jonathan (16 años) con poca información. “No solo son los medicamentos, sino las visitas al médico primario, al neumólogo, al alergólogo, a las emergencias y la perdida de muchas horas de clases. Lo bueno es que mi niño ya está grande y sabe cómo administrarse los medicamentos”, comentó García, para quien el asma es una enfermedad más cruel con los latinos “porque el impacto económico es muy fuerte”. Ella mismo nunca pudo trabajar para cuidar de sus hijos, especialmente del niño con asma.
“Lo triste es que a los 18 meses de vida salió alérgico al aire. Es algo que por épocas desaparece, pero en cualquier momento vuelve”, dijo García.

EL MEDICO ACONSEJA
Aire. Tenga más cuidado en la primavera, al final del otoño y comienzo del invierno porque el asma suele complicarse más por el polen y el heno y es la primera causa de hospitalizaciones dentro infantiles. Chequee la calidad del aire, antes de salir y si ésta no es buena quédese en casa.
Limpieza. Use fundas de almohada antialérgicas, no tenga cortinas, alfombras, ni peluches. Utilice vinagre, bicarbonato y jabones vegetales para la limpieza, son menos costosos y más saludables.
Insectos. No deje comida sin protección en la encimera. Cuide de que la vivienda esté libre de cucarachas y roedores porque son poderosos desencadenantes de una crisis asmática.
Contactos. Ingrese a la página de Facebook de Latino Health Initiative o mande un WhatsApp al (240) 401-0487 o mande un mensaje de texto al mismo teléfono con la palabra ASMA y le llamarán para incluirle en los talleres.